El mundo ya no está al revés
Haga el ejercicio de imaginar cómo sería su vida hoy si su educación sexual hubiera sido oportuna y completa, sin omisiones, sin mentiras, sin vergüenza. Para comenzar, usted sí habría confiado en sus padres y no habría tenido que ir a ciegas por la vida aprendiendo de los errores y lamentando quizá no poder volver atrás el tiempo y recomenzar. Usted no habría necesitado ser un adolescente rebelde para oponerse al absurdo comportamiento de los adultos y hoy sería una persona feliz. Si logra visualizar eso, o si lee El mundo ya no está al revés. Canalizando la energía sexual y superando rasgos primitivos, entenderá que no es descabellado imaginar y lograr cambiar por completo el rumbo de la humanidad, empezando tan solo por cambiar actitudes, lo suficiente para hacer desaparecer las líneas imaginarias que dividen los territorios y fomentan aún más la intolerancia.
El libro narra un futuro geo político administrativo ficticio según el cual este mundo dejó de estar al revés, sin incluir detalles acerca de cómo fue, pero explicando claramente por qué ocurrió, y justo en torno a la energía sexual. Relata lo que sucedió basado en algunos hitos de la humanidad, incluyendo la visión de personajes relevantes de la historia, pero no está escrito para entenderlo con la mentalidad de los tiempos presentes, sino para describir los resultados logrados cuando esa mentalidad evolucionó y las actitudes pasaron a ser otras muy distintas de las que manifiesta el ser humano corriente y adormecido de estos días.