Guerrera de Dios- Dios en el sufrimiento
Enfrentarme a la muerte me enseñó a vivir intensamente y a descubrir que no estaba sola; Dios me acompañaba en cada situación.
Hubo momentos en los que sentí que debía despedirme de mi familia, soltar los apegos que se crean a lo largo de la vida, y Dios me ayudó a sanar esos lazos. Aunque la vida a veces parece injusta, cuando se tiene a Dios en el centro, se ve todo desde una perspectiva diferente, reconociendo que los seres humanos nos construimos en medio de la incertidumbre.
Dios ha sido el compañero constante en mi vida, aquel que tiene el control de todo y hace que las cargas sean más llevaderas. Es a través de la fe que todo se transforma.
Por tanto, espero que esta historia que hoy comparto pueda ser una reflexión sobre la fe, una fe madura que nos brinda la fuerza para superar cualquier situación. Sin embargo, es importante recordar quela fe no significa que, por rezar mucho, no nos ocurran cosas malas.
A veces nos acostumbramos a negociar con Dios buscando favores o milagros, y cuando no se cumplen como esperamos, podemos perder la fe y la devoción hacia Él.
La verdadera fe es aquella que nos sostiene en medio de las dificultades, que nos permite confiar en que Dios está presente incluso en los momentos más oscuros. Es una fe que nos da la fortaleza para enfrentar los desafíos, aprender de ellos y seguir adelante, sabiendo que Dios camina a nuestro lado.