Amor Eterno: Entre Dos Mundos
Prólogo: El Encuentro
La llegada de Elara
En un pequeño pueblo rodeado de bosques misteriosos, la vida
de Lucas estaba a punto de cambiar para siempre. Una noche,
mientras paseaba por el bosque, encontró a una joven herida y
desorientada. Su nombre era Elara, y su aparición marcaría el
inicio de una aventura que trascendería los límites de la
realidad.
Elara tenía el cabello plateado que brillaba bajo la luz de la luna
y unos ojos que parecían contener todo el universo. Lucas, sin
dudarlo, la ayudó y la llevó a su casa para cuidarla. Poco sabía él
que este acto de bondad cambiaría su vida para siempre.
Mientras Elara se recuperaba, Lucas comenzó a notar cosas
extrañas. Elara tenía habilidades que no eran humanas y
hablaba de un mundo diferente. Finalmente, Elara reveló su
verdadera identidad: era una princesa de un reino mágico
llamado Eldoria.
El misterioso bosque
El bosque siempre había sido un lugar de leyendas y misterios.
Los ancianos del pueblo contaban historias de criaturas mágicas
y portales a otros mundos. Lucas, un joven curioso y
aventurero, nunca había creído del todo en esas historias hasta
que conoció a Elara.
El bosque estaba lleno de árboles centenarios y senderos
ocultos que parecían llevar a lugares desconocidos. La noche en
que encontró a Elara, Lucas sintió una energía diferente, como
si el bosque mismo estuviera susurrando secretos antiguos.
Elara le contó a Lucas sobre su reino, un lugar lleno de magia y
criaturas fantásticas. Le explicó que había llegado al mundo de
Lucas a través de un portal mágico. Este portal se abría cada
cien años y permitía el paso entre los dos mundos. Elara había
venido en busca de ayuda para salvar su reino de una amenaza
oscura