Despues de las heridas
Hay heridas que no se ven. No sangran, no dejan cicatriz visible, pero pesan en el pecho
y se quedan a vivir en silencio. Son las heridas del alma, las que nacen cuando perdemos contacto con lo que somos y, sobre todo, cuando nos desconectamos de nuestro creador; y no se trata de fe simplemente, se trata de nuestro origen y destino, y al no saber de donde venimos y sobre todo hacia donde vamos, perdemos nuestra identidad y, fundamentalmente, nuestro proposito. No somos coincidencia ni un error, tenemos origen y destino, simplemente estamos desconectados.
Hoy podes cambiar todo en tu vida, y eso puede suceder cuando entiendas que eres amada. No abortes este gran milagro que hoy va a suceder en vos.
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