Dulzura y pan sin culpa
Para muchas personas, recibir un diagnóstico de celiaquía, alergia al trigo, intolerancia severa a la
lactosa, diabetes o resistencia a la insulina se siente como una sentencia de cadena perpetua
culinaria. De la noche a la mañana, los cumpleaños, las reuniones familiares y las mañanas de
domingo pierden su magia. Ir al supermercado o intentar disfrutar de una pastelería se convierte en
un ejercicio estresante de leer etiquetas con lupa, solo para descubrir que la gran mayoría de los
productos "libres de" están plagados de almidones refinados ultraprocesados, químicos extraños,
azúcares ocultos y precios exorbitantes.
Si tienes este documento en tus manos, es porque conoces perfectamente esa frustración.
Probablemente has intentado hacer un pan sin gluten en casa y terminó pareciendo un bloque de
cemento, o quisiste hornear un bizcocho de celebración sin azúcar ni lácteos y el resultado fue una
masa seca, insípida y desalentadora