El Hombre Que Temía Sentir Porque Sentir Lo Haría Real
Sabías que si te detenías, dolería. Que si bajabas la guardia, algo se rompería. Así que seguiste. Ordenaste lo externo mientras lo interno se llenaba de capas. Esta experiencia no busca que revuelvas nada, ni que nombres lo que aún no puedes tocar. Solo te invita a estar presente contigo, en tu estado real. Para hombres que se protegieron tanto de sentir… que hoy apenas recuerdan cómo era habitarse sin miedo.