El Manual del Emperador
Lo que Marco Aurelio, Epicteto y Séneca
practicaban cada día, en ejercicios para hoy.
Así empieza el manual que Epicteto dejó a sus alumnos, y no es
casualidad: todo el estoicismo cabe en esta línea. De ti dependen tus
juicios, tus decisiones, lo que deseas y lo que evitas. No dependen de
ti tu cuerpo, tu reputación, tu dinero, lo que piensan los demás ni lo
que ya pasó.
Epicteto advierte que quien confunde las dos listas vive «estorbado,
lamentándose y culpando a dioses y hombres». La mayor parte de tu
angustia viene de exigirle a la segunda lista lo que solo la primera
puede dar.
Mostrar más