EL SILENCIO DE LOS VENTILADORES.
Hay tesoros que no se guardan en cofres, sino en cuadernos de espiral con la
marca "Sony" en la esquina. Este libro no nació en la mente de un novelista, sino
en las manos de una mujer que, entre el trajín de la casa y el peso de los años,
decidió que su vida merecía ser escrita. Estas páginas son el rescate de la voz de
mi madre, capturada en el trazo de su caligrafía azul durante uno de los periodos
más convulsos de nuestra historia.
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