El silencio me habla
Las protagonistas, Poesía, Lunita y la narradora ("Yo"), funcionan como arquetipos o fragmentos de una misma identidad. Esto se revela hacia el final cuando la narradora confiesa: "también soy poesía, y también lunita... realmente somos una". Cada fragmento procesa el dolor de forma distinta, lo cual se evidencia en cómo lloran: Poesía derrama semillas que germinan, Lunita lágrimas que se elevan y la narradora sangre de distintos tonos.