Escudo de Proteccíon Energética
Mi flor,
Acabo de recibir tu pedido. Y antes de cualquier otra cosa, quiero que sepas algo:
No fue casualidad que llegaras hasta aquí.
Cada mujer que toca la puerta de mi Santuario lo hace en el momento exacto en que la corriente está lista para volver a fluir. La tuya está lista. Yo lo siento desde acá.