FINANZAS LO QUE NADIE TE ENSEÑÓ
Nadie me enseñó finanzas
Tenía trabajo, ingresos y una tarjeta de crédito. Sin embargo, cada quincena
terminaba igual: revisando la cuenta, calculando pagos y prometiendo que el
siguiente mes sería distinto. El problema no era falta de esfuerzo; era falta de
método.