Hablar Jugando
Muchos berrinches no ocurren por desobediencia, sino por frustración verbal.
Tu hijo siente algo intenso, quiere comunicarlo… pero todavía no tiene las palabras adecuadas.
Y cuando el cuerpo no puede hablar, el cuerpo grita.
Muchos berrinches no ocurren por desobediencia, sino por frustración verbal.
Tu hijo siente algo intenso, quiere comunicarlo… pero todavía no tiene las palabras adecuadas.
Y cuando el cuerpo no puede hablar, el cuerpo grita.