La Imitación de Cristo
Un libro que ha sido leído durante seis siglos y una guía para aquellos pasajes en los que deja de resultar claro.
Tomás de Kempis escribió *La Imitación de Cristo* en un monasterio de los Países Bajos a comienzos del siglo XV, para hombres que ya habían renunciado a la propiedad, al matrimonio y a la independencia. Después de la Biblia, ningún libro cristiano ha sido leído de forma tan extensa ni durante tanto tiempo.
Sus frases son claras. Lo que desconcierta a los lectores es todo aquello que el libro da por supuesto y nunca se detiene a explicar.
Tomás afirma que el conocimiento vale poco, aunque dedicó su vida a copiar manuscritos. Le aconseja al lector conformarse con permanecer desconocido, algo que puede sonar como una invitación al desprecio de uno mismo. Habla del desprecio del mundo con palabras que parecen no dejar lugar para la familia, el trabajo o los afectos cotidianos.
En cada uno de estos casos, el texto da algo por entendido sin llegar a expresarlo de manera explícita.