Libro: No Te Vayas Todavía
Hoy escribo este libro con el fin de poder seguir tratando los tratamiento de Rocky.
Nunca imaginé que un golden retriever pudiera sostenerme más que muchas personas.
Cuando apareció, yo estaba rota por dentro. Él no me preguntó qué me pasaba. No me tuvo lástima. Solo me miró como si todavía valiera la pena.
Hoy lo veo luchar por respirar y entiendo algo que me duele: a veces el amor no cura, pero acompaña.
Escribí estas páginas para no olvidar lo que significa tener a alguien que se queda… incluso cuando todo tiembla.