LO QUE LAS MUJERES QUIEREN ESCUCHAR
Al final del día, después de todas las risas y las confusiones, llego a una conclusión: la vida cotidiana de un hombre es un desierto aburrido, y la de una mujer es un festival de colores, dramas y detalles que hacen que el mundo valga la pena.
Ellas piensan en todo porque nosotros apenas pensamos en una cosa a la vez. Y gracias a Dios es así, porque si el mundo dependiera de nuestra memoria para las fechas de aniversario, la raza humana ya se habría extinguido por falta de flores.