Los Enemigos del Alma y La Terapia Eclesial

Español

Sí no conoces tu enemigo sólo espera la derrota.

Es tan sutil que hasta se cree que no existen pero sus víctimas aumentan.

Miedo, desesperación, violencia, odio, vicio, soledad, hastío, depresión, insomnio, etc.

Date la oportunidad de conocer a tu enemigo, existen, no los vez pero los sientes y hasta dañan a los qué amamos.