Método Dulce Camuflaje
Cuando un niño come algo dulce, el cerebro libera dopamina, la hormona del placer. Los industrializados están diseñados para liberar cantidades enormes de dopamina. Por eso tu hijo los prefiere. No es capricho, es química cerebral.
El Método Dulce Camuflaje no pelea contra el cerebro de tu hijo. Le da la misma recompensa, el mismo placer... pero con ingredientes que nutren en lugar de dañar.