Ni con Moisés, ni con los apóstoles
El tema de la manipulación religiosa y doctrinaria es eterno y constante.
El ser humano ha llegado a los peores extremos en busca del poder y una de sus principales herramientas ha sido la religión.
La historia nos ilustra sobre campañas de conquista y muerte, abuso y sometimiento, degradación y corrupción.
La humanidad es vulnerable, cree en Dios y quiere acercarse a él.
Es muy fácil vivir con Dios, disfrutarlo y sentirlo. No necesitas la intervención de nadie para entenderlo, ni personas, ni corrientes ni instituciones…