Protocolo-de-Enfoque-y-Calma-Pre-Quirurgica
Laansiedad pre-quirúrgica no es unaseñal de debilidad.Es una respuesta fisiológica perfectamente
normal ante una situación de alta responsabilidad. Comprender sus mecanismos es el primer paso
para gestionarla con inteligencia. Cuando el cerebro percibe una amenaza —aunque sea simbólica,
como la posibilidad de error en un procedimiento— activa el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal,
liberando cortisol y adrenalina que preparan al cuerpo para la acción. Este estado, en su justa
medida, es útil: aumenta la alerta, acelera los reflejos y agudiza la concentración.
Sin embargo, cuando la activación supera un umbral óptimo, los efectos se invierten. La visión se
estrecha, la memoria de trabajo se reduce, la coordinación fina se deteriora y la toma de decisiones
se vuelve impulsiva. Para el cirujano, esto puede traducirse en movimientos menos precisos, menor
capacidad de anticipar complicaciones y una comunicación menos efectiva con el equipo.
Reconocer estas señales en tu propio cuerpo —tensión en los hombros, respiración superficial,
pensamientos acelerados— es el punto de partida del autocontrol.