Si Bill Y Bob Hubieran Conocido A Mi Papa

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CARTA DE UN ADMIRADOR DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

Este Libro y sus comentarios están basados en la experiencia que tiene un hijo de un Alcohólico Anónimo en proceso de recuperación, gracias en primer lugar a Dios y luego a la fraternidad mundial de Alcohólicos Anónimos, vive sobrio. No soy Al Alone, soy como lo denomina mi padre A.A.A. (Amigo de Alcohólicos Anónimos), que mediante la experiencia siendo un muy joven, deseoso de volver a ver a su padre, fue a U.S.A. a ver su cambio, temple y servicio en el Programa. Encontró a una comunidad mundial de hombres y mujeres que luchan por sobrevivir ante la guerra contra esa enfermedad llamada: Alcoholismo. Dios inspiro a dos grandes hombres oriundos de Massachusetts U.S.A. para crear Alcohólicos Anónimos, fraternidad de hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, expandida en todo el mundo, con el único fin de mantenerse sobrios y ayudar a otros a mantener su sobriedad. Una fraternidad cuyo presidente por excelencia es Dios, el mismo que ha inspirado sabiduría en todos ellos, y transmita a otros a prevenir y a combatir las garras del alcoholismo en el mundo. Siempre que Dios me da la oportunidad de subir a una tribuna de Alcohólico Anónimo. en mi introducción digo: Mi nombre es Jose Pablo Cruz A. Hijo de un Alcohólico Anónimo que gracias a Dios, su sano y su sobriedad y este programa hoy vive una feliz sobriedad y estoy orgulloso de él. Esperando en Dios primero y luego en la meditación y sano juicio que pueda tener quien sienta estas palabras en el corazón, le sirva de mucho a muchos que disfrutan felices 24 horas de feliz sobriedad. Dedicado a la memoria de Meyer Cruz Mendez.

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