Concentração

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Cómo el ambiente laboral puede mejorar o empeorar tu concentración 

¡Aprende cómo mejorar la concentración en el trabajo y ser más productivo!

Luiza Sousa Alexandre

20/01/2020 | Por

Qué aprenderás en este post

La concentración en el trabajo está relacionada con la capacidad del colaborador para mantener la mente centrada en una tarea u objetivo, lo que resulta clave para obtener altos niveles de productividad y un uso optimizado del tiempo.

Cuando el ambiente de trabajo afecta nuestra concentración, cualquier cosa puede acabar con nuestras energías y convertir el trabajo en algo irritante hasta el punto de que el simple hecho de levantarse para ir a trabajar sea ya una lucha.

Si el lugar donde trabajas es ruidoso, con un mal clima y empleados descontentos, tenemos una noticia que darte: será prácticamente imposible mantener altos niveles de productividad en el equipo. 

Pero calma, porque el problema tiene solución.

En este artículo vamos a aprender cómo el ambiente laboral puede mejorar o empeorar tu concentración y también algunas cosas que las empresas pueden hacer para crear un espacio productivo y feliz para sus colaboradores.

¿Qué es un mal ambiente laboral?

Antes de presentar soluciones para mejorar el ambiente, es importante entender lo que se define justamente como un mal ambiente, aunque, claro, también existen varias situaciones que, por ejemplo, molestarán más a una persona que a otra.

Como en cualquier otro lugar, hay en el ambiente laboral muchas personas con características, opiniones y vivencias diferentes. Pero en un mal ambiente esto puede acabar en una convivencia difícil, con un clima tenso y sin que las personas consigan centrarse en su trabajo.

Muchas veces la propia cultura organizacional de la empresa no contribuye de forma positiva a lograr un ambiente productivo y placentero.

Para auxiliarte a identificar mejor un mal ambiente laboral, préstales atención a los siguientes puntos:

  • Ruido en exceso: Es prácticamente imposible concentrarse en un ambiente ruidoso. Conversaciones paralelas, música alta, ruidos externos, etc., son ejemplos de situaciones que roban la concentración de los empleados.
  • Competición no saludable: Los empleados forman parte de equipos que han de tener un objetivo en común: hacer que la empresa prospere. Pero el exceso de competición entre ellos crea situaciones muy desagradables, afectando también la concentración y la productividad.
  • Chismes: Otro tipo de situación que afecta a los colaboradores son los chismes, que sin lugar a dudas no le ofrecen nada de positivo al ambiente laboral.
  • Falta de organización: Concentrarse en un ambiente caótico es difícil tarea. Si en la empresa hay cajas esparcidas por todos los lados, cosas amontonadas y guardadas de cualquier manera, etc., por supuesto que los colaboradores lo van a sentir negativamente.
  • Equipo sin prioridades: Todos necesitan prioridades para saber dónde y cómo concentrar sus esfuerzos.
  • Otros tipos de distracciones: Estamos en un mundo cada vez más conectado, lo que nos dificulta aún más el mantener la concentración. Aquella  miradita al teléfono celular y el paseo de 5 minutos por las redes sociales son también formas de acabar con la productividad

¿Cómo mejorar tu concentración en el ambiente laboral?

¿Qué sería de las empresas sin las personas que les dan vida? Pocos negocios sobreviven sin preocuparse con sus colaboradores, e ignorarlos es la receta perfecta para el fracaso.

Gran parte de las empresas, principalmente las más innovadoras, vienen percibiendo cuánto el ambiente laboral ejerce influencia en la concentración y el rendimiento de los colaboradores. 

Al fin y al cabo, pasamos la mayor parte del día en el trabajo, y si no nos sentimos confortables y felices difícilmente vamos a tener un rendimiento satisfactorio, ¿No te parece?  

Se espera que el empleado mantenga la armonía en el puesto de trabajo y que entregue el mejor resultado posible, pero la responsabilidad de ofrecer un ambiente laboral que garantice la concentración y la satisfacción del colaborador es de la empresa.

Además de ayudar a la concentración, trabajar en un lugar agradable estimula la productividad y disminuye la rotatividad de los empleados. 

Entonces, ¡descubre a continuación lo que se puede hacer para mejorar la concentración y la productividad del equipo!

1. En primer lugar: comunicación

Una buena comunicación es esencial para lograr relaciones laborales productivas. 

Cuando los colaboradores saben dónde y cuándo comunicarse entre sí y con sus gerentes y coordinadores, resulta mucho más fácil concentrarse en aquello que realmente importa.

La clave para una buena comunicación en el trabajo es ser claro y directo. Si se presentan problemas, no los evites ni finjas que no existen: los empleados sienten cuándo algo anda mal.

2. Establece metas claras

Puede parecer obvio, pero las personas sin metas centran su atención en varias cosas al mismo tiempo y no logran mantener la concentración.

Todos los colaboradores han de tener metas definidas, con fechas y horarios de entrega (que no sean irrazonables), respetando el tiempo que la persona necesita para efectuar entregas de calidad. 

Si la empresa tiene prisa, la mejor opción será distribuir las metas entre el equipo, así la carga de trabajo se divide equitativamente permitiendo que todos se concentren en su meta con atención plena.

3. Practica el feedback

Para complementar el punto anterior, lo que va a ser también muy beneficioso para tu empresa es crear una cultura de feedbacks.

Por ejemplo, si el responsable de un área percibe que los colaboradores no se están concentrando en el trabajo, será muy válido conversar en grupo y luego con cada integrante del mismo, para ver cómo se puede mejorar la situación.

Además, todo el equipo ha de considerar esa práctica como algo natural.  Resulta esencial ofrecer feedbacks inmediatos para mejorar la productividad y la concentración, ya sean negativos o positivos.

4. La consistencia es clave

Existen varias nuevas tendencias culturales de empresa que se pueden aplicar: horarios flexibles, espacios de trabajo abiertos, home office, llevar animales de compañía al trabajo, etc. La lista es infinita y cada una de ellas puede ayudar a mejorar el ambiente.

Pero esto no debe ser considerado como algo obligatorio. Por encima de todo, el ambiente laboral debe ser consistente para ayudar a los colaboradores a concentrarse. 

Quién sabe qué es la consistencia es el propio equipo, pues aunque por lo general los cambios puedan considerarse saludables, las interrupciones y modificaciones también pueden ser muchas veces perjudiciales y afectar el equilibrio de la empresa.

5. Estimula la confianza de los colaboradores

Una mente desconfiada y ansiosa no consigue concentrarse en nada. La confianza en el trabajo se estimula bien ofreciéndole al colaborador la mayor autonomía posible para que decida cómo realizar determinada actividad.

Las exigencias excesivas y las interrupciones solo van a acentuar la presión en vez de ayudar.

¿Te imaginas a un compañero de trabajo que te envía constantemente mensajes por email preguntándote todos los detalles de un proyecto y de su desarrollo? Tendrás la sensación de ser vigilado y de que tus compañeros no confían en ti. 

6. Crea un espacio de descanso

Es importante pensar en ambientes con un clima más relajado para romper atmósferas tensas, para darles así espacio a los colaboradores para descansar en los momentos de mayor estrés.

Este espacio puede ser un ambiente más lúdico, como por ejemplo una sala con sofás, pufs, juegos y actividades, o incluso una de meditación, para quienes quieran salir del entorno de trabajo y descansar para recuperar energías. ¡Un espacio exclusivo para ello!

7. No dejes que el lugar de trabajo acumule suciedad

No hay nada más frustrante que llegar al lugar de trabajo y ver que está todo desorganizado, que hay vajilla sucia en el fregadero, papeles desparramados por todos los lados y el piso está desaseado. 

Mantener el ambiente de trabajo organizado resulta también esencial para que las personas puedan concentrarse en las tareas y no en el desorden.

Bonus: herramientas para mantener la concentración del equipo en el trabajo

Como ya hemos podido ver, existen diversos consejos que pueden ponerse en práctica para mejorar el ambiente de trabajo y garantizar que nos concentremos en aquello que realmente importa.

Sin un ambiente tranquilo y donde no se priorice lo que realmente es importante será difícil lograr la concentración de todos. ¿Y cuál será el resultado? Un equipo que no está centrado en el trabajo y que se desespera para entregar los resultados a cualquier costo.

Además de los consejos anteriores, hemos separado algunas herramientas que también pueden ser utilizadas por todos para mantener la concentración.

Anótalas y preséntaselas a tus colaboradores.

1. Trello

Trello es una de las aplicaciones más utilizadas para la gestión de proyectos. En una única pantalla el equipo sabe qué tareas deben ser ejecutadas. 

La herramienta presenta una serie de cuadros (boards) que dentro contienen tarjetas (cards), y cada una de ellas recibe una actividad.

La tarjeta permite anotar el plazo de entrega, el equipo del que se trata, crear etiquetas (para indicar urgencia, por ejemplo), permite realizar check list y adjuntar documentos. También es posible escribir comentarios y descripciones sobre las tareas a realizar.

Con esto se evita saturar las bandejas de entrada de los miembros del equipo con emails sobre tareas y metas.

2. RescueTime

Uno de los mayores ladrones de concentración son las redes sociales. Aquel vistazo en la red de 1 minuto ya es suficiente para romper la dinámica de trabajo.

El RescueTime es una herramienta que ayuda a monitorear el tiempo que ocupamos con distracciones en la computadora y ofrece informes con datos sobre los minutos transcurridos durante la visita a cada sitio.

Y los colaboradores pueden utilizarla de manera autónoma, para que ellos mismos entiendan lo que puede perjudicar su concentración y aprender a minimizar al máximo las distracciones.

3. Técnica Pomodoro

La Técnica Pomodoro se utiliza para trabajar la productividad y concentración individual, pero también es algo superválido para enseñárselo a tus colaboradores.

¡Puede ser justo la herramienta que estaba faltando!

Funciona de la siguiente manera: la persona anota primero todas las tareas a realizar durante su día y luego va dividiendo la carga de trabajo en periodos de 20 o 30 minutos (pomodori), haciendo pausas de 5 minutos entre cada uno de ellos. Cada 4 pomodoris se hace una pausa más larga, de 15 minutos.

Así, la persona se centra totalmente en la tarea y a su vez descansa. Podría parecer algo que en realidad perjudique la concentración, pero el método aumenta la productividad de modo totalmente comprobado.

En este artículo hemos presentado consejos y herramientas que cualquier empresa puede implantar para hacer que sus colaboradores tengan un ambiente de trabajo favorecedor de la concentración.

Sin embargo, recordemos que cultivar la concentración en el trabajo no es solo responsabilidad de la empresa, también ha de ser algo que cada persona haga por sí misma. 

Como sabemos que no se trata de la tarea más fácil de mundo, ¿qué te parece investigar también estas otras técnicas y aplicaciones para aumentar la productividad en el trabajo?